Mitotor

Mitotor es un proyecto personal donde compartir y expresar cosas y hechos que de otra forma no haría.

Poesía y tango

Ayer tuve la oportunidad de mezclar en un acto dos espectáculos en uno, por un lado la visión del baile, en concreto el tango, declarado patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la UNESCO en 2009, por otro lado, la sonoridad de la poesía.

TANGO

Se trataba de un acto en Ciudad Real, realizado en homenaje a la mujer aprovechando que era 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. El caso es que creo, que acertadamente tuvo lugar esta iniciativa donde miembros de la asociación “Malevaje” bailaron a ritmo de tango, mientras que se iban alternando con poesías seleccionadas para la ocasión recitadas por el rapsoda Miguel Taboada

Así, tuve la oportunidad de escuchar los siguientes poemas, el primero fue recitado en 1995, en Pekín, en la gran reunión con la que se celebraba el quincuagésimo aniversario de las Naciones Unidas, dedicada precisamente al papel angular de la mujer en el desarrollo, en la transición de una cultura de dominio y violencia a una cultura de conciliación y de paz, en lugar del discurso que debía pronunciar como Director General de la UNESCO, Federico Mayor Zaragoza leyó los siguientes versos, que ayer fueron recitados por Miguel Taboada:
Los dejo aquí porque realmente me gustaron, así que quiero compartirlos.

Mujer,
traías una canción
nueva
en los labios.
Pero no te dimos
la palabra
aunque eres
la voz
de la mitad
de la tierra.
Mujer,
tus ojos
veían el mundo
de otro modo.
Pero no quisimos
conocer el contenido
y el calor
de tu mirada.
Mujer,
llevabas en tu piel
de todos los colores
la semilla
de mañana,
la luz
que podía iluminar
inéditos caminos,
rebeldes
pero pacíficos senderos,
mujer-puente
mujer-lazo
mujer-raíz y fruto
de amor
y de ternura.
Mujer,
tus manos tendidas
y tu regazo
son espacios inmensos
de amparo
y de consuelo.
Pero no hemos comprendido
la fuerza de tu abrazo
ni el grito
de tu silencio,
y andamos
sin brújula
ni alivio.
Mujer,
sin otro dueño
de cada uno
que sí mismo,
irás,
desde ahora
igual y libre,
compañera
de un mismo sueño
ya para siempre
compartido.

El segundo texto que pondré es de Victor  Hugo, muy de moda en estos días gracias a la representación cinematográfica de la que es sin duda su obra más conocida, Los Miserables. No comentaré nada sobre los versos pues creo que hablan por si solos.

TE DESEO

Te deseo primero que ames,

y que amando, también seas amado.

Y que, de no ser así, seas breve en olvidar

y que después de olvidar, no guardes rencores.

Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,

sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos,

y que, incluso malos e inconsecuentes

sean valientes y fieles, y que por lo menos

haya uno en quien confiar sin dudar.

Y porque la vida es así,

te deseo también que tengas enemigos.

Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,

para que, algunas veces, te cuestiones

tus propias certezas. Y que entre ellos,

haya por lo menos uno que sea justo,

para que no te sientas demasiado seguro.

Te deseo además que seas útil,

más no insustituible.

Y que en los momentos malos,

cuando no quede más nada,

esa utilidad sea suficiente

para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante,

no con los que se equivocan poco,

porque eso es fácil, sino con los que

se equivocan mucho e irremediablemente,

y que haciendo buen uso de esa tolerancia,

sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no

madures demasiado de prisa,

y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,

y que siendo viejo no te dediques al desespero.

Porque cada edad tiene su placer

y su dolor y es necesario dejar

que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.

No todo el año, sino apenas un día.

Pero que en ese día descubras

que la risa diaria es buena, que la risa

habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras,

con urgencia máxima, por encima

y a pesar de todo, que existen,

y que te rodean, seres oprimidos,

tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un perro,

alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero

erguir triunfante su canto matinal,

porque de esta manera,

sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,

por más minúscula que sea, y la

acompañes en su crecimiento,

para que descubras de cuantas vidas

está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,

porque es necesario ser práctico,

Y que por lo menos una vez

por año pongas algo de ese dinero

frente a ti y digas: “Esto es mío”.

sólo para que quede claro

quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno

de tus defectos muera, pero que si

muere alguno, puedas llorar

sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre,

tengas una buena mujer, y que siendo

mujer, tengas un buen hombre,

mañana y al día siguiente, y que cuando

estén exhaustos y sonrientes,

hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,

no tengo más nada que desearte.

Esta es solo una pequeña parte de los preciosos fragmentos que escuchamos ayer, otras obras que se han escapado de esta entrada nos trajeron a Sabines, Gioconda Belli, Salinas, o el maestro Benedetti.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 9 marzo, 2013 por en Lecturas, Personal y etiquetada con , , , , , , , .

Categorías

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 925 seguidores

Estadísticas del blog

  • 18,548 hits
A %d blogueros les gusta esto: